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jueves 5 de enero de 2012

Venganza

" Y cuando llegué aquí me hice una foto con l mitad de una vaca que compre..oyeme pero deverdad,la compré...me hice la foto y la mandé pa Cuba, pa que aquellos singaos vieran que aqui me jamo una vaca entera sin que me metan preso" Recuerdo los ojos desorbitados de Pedro contando aquella proeza carnosa envíada a Cuba. Lo peor es que no se la envío a los policías ni a los del estado ni a quien quiera que decidió que comprar carne de vaca es ilegal...se la mandó a su familia.

miércoles 4 de enero de 2012

De comelatas y cubanos

De todas esas cosas que uno escucha y percibe en los de afuera con respecto a la Cuba que dejaron,o incluso a la que ni conocen,una de las que más me sorprende siempre es el tema comidas. En Madrid alguien me habló del "arroz a la cubana",me impresioné y cuando me describieron el plato no pude evitar decir: eso es comida de putas, y no todas las cubanas lo somos. Es un plato formado por arroz blanco,un huevo frito y salsa de tomate( justo lo que una puta tiene tiempo de preparar entre cliente y cliente-me había dicho siglos atrás mi abuela). A cada rato me veo enfrescada en la misma conversación con la misma persona,que por demás no es cubana, sobre el Mojo oriental que una habanera le dijo que estaba conformado por : -cebolla frita -sal -ajo salteado -aceite -poquito comino -y quizás limón. Para mi el mojo llevaba mucho ajo machacado con sal y comino, revuelto con limón y aumentado con grasita de puerco! Así aprendí y comí en Oriente,de donde se supone que viene el Mojo Oriental y de donde vengo yo. (oriente es la zona que abarca desde la frontera entre Camagüey y las Tunas, hasta donde termina Guántanamo). Y para rematar estuvo la Ropa Vieja. A estas alturas de mis casi 10 años fuera de mi Isla y mi Oriente,ya me convencí de que Cuba es chiquitica pero hay miles de regiones,costumbres,léxicos y de embajadores de la cultura gastronómica. ASí que ya no me sorprende. No Obstante prefiero mi receta y cuento de la Ropa Vieja, que por años constituyó el desayuno de año nuevo en mi casa: El ingrediente fundamental era el macho(cerdo,puerco,chancho) asado unas seis horas a lo largo del día 31, en ese ritual donde todos en la familia debían,en algún momento , agarrar la púa y darle vuelta,así todos participaban y dejaban algo de su "año viejo" allí, en el esfuerzo. No recuerdo que hayamos devorado un cerdo entero nunca,incluso cuando Francisco,el esposo entonces d emi abuela se desveló y se comió medio costillar del puerquito mientras los demás dormíamos. EL puerco en la pua se guardaba esquinado en la cocina,detrás de la puerta toda la noche. En la mañana, mi abuela con esas manitos chiquiticas y uñas siempre largas y rojas, parecía maquina deshuesadora sacando toda la carne adherida al esqueleto del animal.Aquella carne semiripiada era puesta en el caldero,con unos dientesitos de ajo machacados y sal. Se salteaba. Después se acomodaba en una fuente o en el mismo caldero se ponía al centro de la mesa, que normalmente estaba en el patio por la celebración de la noche. Aquella carnde se acomodaba en un pan, o en un casabe o se acompañaba directamente con yuca y una buena jarra de café con leche. Ahí desayunabamos la "ropa vieja" que había quedado d ela noche anterior, del año recién despedido. Había que comerla toda,no debía llegar al almuerzo so pena de arrastrar cosas Viejas y Pendientes. Había aquella receta de carne de vaca ripiada y sumergida en una salsa de romates con aliños, que en mi casa se llamaba fricacé, o carne ripiá o crne rusa en salsa. Esa es la receta con la que nos identifican en el mundo:la Ropa vieja sin la historia de mi abuela, sin el sudor de los hombres de la familia, sin la esperanza de comernos todo lo que quedó. El caudillismo,el regionalismo y las indisciplinas nos hicieron perder la guerra grande por la independencia de Cuba en aquellos años. Ojalá no borren historias familiares donde la riqueza de los cubanos es más grande que tres recetas con las que se impresionan los turistas o calmamos la nostalgia.

miércoles 28 de diciembre de 2011

Barrer en Diciembre

En tres días se acaba el año. Hoy es el día de los inocentes y en lugar de andar haciendo bromas me he tomado mi casa con el poder de las escobas y desinfectantes. Empiezo moviendo los muebles para limpiar debajo,porque ahí, debajo d elo más bonito siempre se esconde la mayor cantidad de basura.Encuentro pedacitos de papeles con los que mi hija ha hecho manualidades. Todo lo que sobró quedó tapado. Hay lapices mordisqueados, papeles de caramelos y polvo. Este tipo de aseo lo hago cada semana,pero hoy pienso en todo el año y quiero que sea especial por eso le otorgo poderes a mis instrumentos de limpieza y le pongo cara a cada basurita que se me atraviesa. Limpio no sólo mi casa. Y mientras avanzo hacia las habitaciones recuerdo los rituales de fin de año que he visto,realizado y envidiado desde que tengo uso de razón( o al menos desde que tengo recuerdos). Regreso a mi infancia porque cada fin de año no es de 365, es de lo que he vívido en estos años... El primer ritual en mi casa era limpiar del refrigerador( con la modernidad esto ya dejó de existir) y contemplar la furia de los vecinos más malos. Se dejaba el "frio" descongelándose desde la noche antes, y en la mañana se abría la puerta, se colocaba una silla delante con un ventilador,normalmente de aquellos rusos chiquiticos, por horas hasta que el hielo del congelador comenzara a traquear y a caer.En ese momento todo mueble que estuviera en la cocina y pasillo de la casa debía ser levantado( esto era ponerlo sobre la mesa del comedor,la meseta o las camas...a veces los sacábamos al patio. Echábamos los trozos de escarcha en las gavetas plásticas del frigider y avanzábamos hacia el portal. Se encendían las luces del escenario y trac trac trac los trozos de aquella cosa blanca congelada se reventaban en las esquinas de la casa. La escoba esperaba a la derretidera y barría el agua aquella que se llevaba lo malo y el churre. Si habíamos conseguido una latica extra de detergente entonces teníamos cubos con agua espumosa para baldear a fondo la casa. Mi madre nos mojaba a mi y a mi hermano en una especie de despojo del atraso del año viejo,creo. A lo mejor solamente nos mojaba porque sudabamos como bestias ayudándola. Y para cuando montabamos la frazada en el trapeador ya habían varias vecinas amistosamente haciendo lo mismo que nosotros ya estabamos terminando de hacer. Ahí nos sentabamos en la escalera a ver los rituales de los atrasados. Carmina era la más espectacular. Ella tan profesora, tan atea y revolucionaria lelgaba a lanzar puñados de sal, se amarraba tiritas rojas en los tobillos y hasta vimos yerbas en sus aguas más de una vez. Recuerdo un año que para joderla le lanzamos una pata de gallina con trapos rojos y yerbas del potrero a su puerta. Salió,vió aquel "bilongo" hecho por dos niñas de 8 años y se desmayó. Le entró el espiritu malo-dijeron las viejas sabias de mi cuadra. Dunia y yo nos creímos las brujeras más poderosas de la historia unos cuantos días.Una vez seco el piso,la casa olía a gloria y a tamales que mi padrastro hacía como si el maíz fuera un poderoso saumerio acompañante de limpiezas anuales. Volvíamos a colocar las sillas, los balances, los adornos del suelo....pero en otro orden:así era la cosa pal año nuevo:no nueva pero si con un NUEVO ANGULO.Estabamos limpios,libres y de ahí en adelante nos preocupabamos de los rituales pequeños: arreglarnos las uñas, tener algo nuevo para el primero de enero, preparar al puerquitoque sería asado como última comelata del año y desayuno del próximo,en esa creencia de que SI DESAYUNABAS COMO REY NO PASARIAS HAMBRE LOS PROXIMOS 365 DIAS. Con los años los rituales fueron acomodandose a las circunstancias y condiciones. Recuerdo los cubos de agua en las esquinas del departamento al que nos mudamos en 1991, y que a la medianoche del 1ro de enero eran arrojados por el balcón, tal vez para aplacar a los malos espiritus rondantes o tal vez para pedir lluvias...no entiendo eso todavía.El puerco asado pasó a los recuerdos de los años en que la familia era grande, mi abuelo estaba como nuestro Cacique y vivíamos en aquella casona con patio mágico ṕara mi. Ahora estoy en Chile. En mi depto.Tengo todavía los muebles fuera de lugar. Me encantaría que el solo hecho de pintarme las uñas de un color distinto nos diera una nueva ruta en la vida así, magicamente, o que usar una ropa nueva me augure novedades agradables el 2012. Los Mayas dijeron que se iba a acabar el mundo, o al menos eso han interpretado sus seguidores y estudiosos. Cuando termine el 2011 aquí,en esta zona horaria quiero estar abrazada a mi hija y mi esposo, para pasar el año junticos. Quiero estar riendome,emocionada y sorprendida por los fuegos artificiales,los gritos eufóricos de todos para pasarme el año asombrada y llena de sentimientos fuertes, y sabiendo que aunque no estén tan a la vista hay mucha gente a mi alrededor deseando cosas parecidas y ya eso será suficiente para que no se nos acabe el mundo y nuestros rituales anuales nos sigan salvando de la falta de magia el resto del año.

viernes 23 de diciembre de 2011

Natividad

Las Navidades y los años nuevos me revuelven y alteran hasta el deseo de cocinar que es uno de mis mayores placeres desde que dejé de fumar hace 6 años. De niña conocí este tipo de celebración por la iglesia HErmanos de NAzareno dónde asistía la Abuela Paterna de mi hermano. La Iglesia estaba ahí en Vista Alegre,al lado del circulo infantil Eradio Dominguez, y el pastor era un mulato claro que si mal no recuerdo se llamaba Nery o algo que sonaba así. Él y su esposa eran las personas más dulces que había conocido fuera de mi familia hasta ese momento,tenían 3 hijos. Esa primera Navidad fui con Melva, kirenia,Pavel y no recuerdo bien si maerlin y Yuniet también,porque ellas dos eran bastante pequeñas...La cosa es que llegamos y vi aquel arbolito,con un pésebre y regalitos pequeñitos envueltos debajo de él. Casi ni escuché las canciones ni las palabras,ni nada de nada. Recuerdo a aquella muchacha medio rubia que era la maestra d ela "escuelita biblica dominical" ( a la que yo no iba pero Melva nos contó quien era) tomar una bolsita y llegar hasta el niño que estaba más adelante y darle el regalito.ME llegó una especie de inmovilidad que siempre me llegaba en los momentos de decisión.Ella fue llegando sonriente hasta cada niño y entregandole un presentico. Llegó hasta mi y me dió una bolsita mediana,con papel de muchos colores, me deseo algo d ela Paz de nuestro creador,me dió un beso y siguió en su rutina de ir y venir del árbol hasta los niños que educadamente esperaban en sus asientos. Mi regalo era un libro de colorear y una cajita de lapices de colores que me supieron a gloria cuando llegué a mi casa y me decidí finalmente a abrirlo. Cuando les comenté a mis amigos de la escuela, todos me dijeron o mentirosa o contrarevolucionaria por ir a la iglesia. Desde entonces han pasado más de 25 años. Y ya tuve mis respuestas para las acusaciones de mis amiguitos,ya entendí. Ya entendí un millón de cosas sobre la Navidad, no por gusto he vivido tantos años,no? He tenido muchas vivencias diferentes de celebraciones Diciembreras. He vivido Navidades donde parece que me porté demasiado bien(siguiendo la creencia en el caballero de la barba blanca y traje rojo , al que he llamado:papá noel,san nicolás,santa cló, viejito pascuero...). Y cada año me atrapa la sorpresa de un regalo,una felicitación, una tarjeta,un abrazo. Recuerdo aquella fiestesita en Vista Alegre y no espero obsequios, me sorprendo de que alguien me haya dado una cosa sea cuál sea. Por mi parte aseguro que mi hija tenga sus presenticos, que se divierta, que no se estrese con las ansiedades de nosotros los grandes a su alrededor, hago alguna cosita rica de comer y ayudo a la familia en lo que pueda para que estemos al fin de la noche,sentados alrededor del árbol y nuestros niños se rian y se revuelvan rompiendo papeles de regalos...Observar y guardar esas imágenes tiene un precio impagable, es un regalo que me dieron hace tantos años: aprender a disfrutar la felicidad,las sonrisas de los demás y regalarles las mías...incluso sus lagrimitas porque con los años me voy poniendo más sentimental( si me viera mi seño Moraima no lo creería, porque ya a los 6 años era "cristalito"). Una aprender a dejar cosas para tener otras, una agradece tener tanto, una se recoge por los que no tienen ni siquiera la fé de que algo puede ocurrir, una entrega y recibe. No pido nada,porque sé que la magia es para los niños y se fabrica en el corazón de los que les aman. Además pediría algo muy díficil para el pobre Señor de los regalos: Tiempo. Tiempo con los que no están,con los que ya no estarán, tiempo con la familia,los amigos, tiempo para arreglar las cosas, tiempo para todos y cada uno de los que estamos esperando la noche de mañana, algunos con esperanzas de regalos, otros con la fé de que al celebrar este nuevo NAcimiento algo mejor venga con él para nuestro mundo, otros con el agradecimeinto por el hijo semejante y otros simplemente por el festivo,el feriado y los 40 minutos a la mesa con los amados.
LEs deseo a todos una Feliz Navidad, Nochebuena, Noche de sábado...Les deseo que abran sus ojos y observen la riqueza desmedida que tienen de poder contar con amigos, con Dios, con el Papá Noel, con la familia y con una mesa para poner en ella una luz y un plato de comida. si tienen niños vivanlos con toda la prisa y el amor del mundo.Les deseo que se dejen sorprender.Deja que NAzca en ti.

sábado 17 de diciembre de 2011

Raciel el Cagüeiro

Había hecho tres Zafras cafetaleras en Sagua de Tánamo, sin embargo ninguna se compara con la tercera porque fue la primera estando en el pedagógico, éramos grandes, en campamentos mixtos y con derecho a lo que nos diera la gana siempre y cuando recogieramos la Meta de café diaria y cumpliecemos con otras funciones como limpiar el albergue, cuidar los alrededores, mantener la cocina higiénica y nada de borracheras...Las borracheras sucedían con más frecuencia que el baño diario con cubito en aquella especie de laberinto más elevado en la lomita donde estaba ubicado el campamento. Estábamos en medio de la nada según nuestro alcance visual, aunque realmente quedábamos a 20 minutos a Buey con carreta del pueblito cercano (unas diez casas con bodega,escuelita, un centro de llamados y posta médica). Clásicamente a la semana de estar allí se me enfermaron los riñones y me pusieron en la brigada de producción, que aun no entiendo por qué ese nombre, se ocupaba de ir a luchar víveres en el pueblito, recoger cartas, medicamentos y otras cosas que nos dejaban allá abajo. Le perdí el pánico a los bueyes, a las ranas....realmente a las ranas no,pero las empecé a soportar encima mío un par de segundos antes de volverme loca y caerme de la carreta. Qué decir del alcohol de bodega , los filtros, el cerelá y la ceniza de leña...Eso queda para otro post más fiestero. Entre todos los eventos que no quedaron en los juramentos de silencio de aquella "brigada 5" del grupito de licenciatura en Educación Prescolar y un par de colados de Educación Primaria hubo uno que particularmente me convenció de que todos los mitos y leyendas que se cuenten del campo cubano se quedan cortos y con medias-verdades ocultísimas. Teníamos a este guía de campo llamado Raciel. Un hombre treintón, armado como racimo de plátanos por músculos exagerados para su condición de campesino colector de café y alto, muy alto para la media cubana en general. Trigueño y quizás bien parecido, ahora que lo analizo con mis treinta y tantos encima( cuando aquello,con mis escazos 17 años me parecía un bestia prieto, percudido y con los ojos demasiado brillantes para una persona). Raciel hablaba poco, era de palabras fuertes y voz ronca. Siempre traía la misma ropa. Lo raro es que olía a pescados, a frutas y a cualquier cosa menos a café o a sudor. Llegaba al campamento y todas nos poníamos incomodas. Nunca se fresqueó con ninguna, al menos que se supiera y allí se sabía todo. Decía que vivía a unos 10 kilometros del Campamento,pero siempre andaba a pie.
Habían rumores de que Raciel se convertía en animales cuando se hacía de noche, que iba y venía robando comida y ron, que vivía en una choza donde sólo había una hamaca de saco y un taburete roto...Pero cada mañana llegaba puntual, hablando de las noticias, afeitado y con aquellos aromas extraños. Un día nos dijo: -Muchachos, hoy hay que recoger dos latas por persona,esa es la meta.... -pero guía si vamos a repasar un campo de dónde inventamos café?-dijo alguien -Eso no es justificación campañera...Además ustedes no saben cómo está el precio del café munial? ah?el café está!!!! - y hace ese gesto de muy carooooo con los ojos - a Cómo está el café,guía?-le pregunté y caí en desgracia - tú ni sabes cómo está pero está- fue su última frase al respecto. Quedé enmudecida la verdad, porque sus ojos me daban algo como sobresalto. Esa noche nos habían invitado a un puerquito asado en casa del jefe de Campo, un güajiro que vivía cerca, al cantío de un gallo del campamento. la invitación era sólo para la "brigada de producción". Salimos en la carreta. Raciel caminaba al lado. Yo no podía quitarle la vista, estaba intrigadísima porque era de noche y lo veía allí tranquilito a pesar de los chismes de su animalidad nocturna. De pronto nos pidió que nos adelantaramos, que él iba a buscar un racimito de güineos para la fiestesita. Se metió entre las matas, se perdió en la negrura del monte Sagüero. y lo único que escuchamos fue el ruido de la yerba cucaracha rompiendose bajo sus pasos. Seguimos nuestro camino y la intriga me comía,pero no me atrevía a quedar como lo loca del campamento preguntando sobre Raciel y sus actitudes, además ya el incidente matutino había tenido tremenda respuesta de su muralla. Estuvimos comiendo,tocando guitarra( yo canturreaando y fumando, recién aprendía a echar humo y aquello me tomaba toda la concentración)y bebiendo gualfarina hasta tipo 3 de la mañana sin que Raciel llegara. - Andará en sus cosas-dijo la mujer del jefe de campo. Una viejita gordita llena de arrugas y con ojos de tristeza constante. De pronto escuchamos un quejido bajito; después un grito más alto y un sonido de golpe contra el techo de la casa...corrimos pal patio y vimos a Raciel tirado en el suelo, enroscado sobre sus rodillas gimiendo y con la camisa manchada de algo oscuro,que con la luz de los candiles no se definía el color,pero olía a petroleo... -Raciel muchacho hasta cuando vas a estar de Cagüeiro por esos montes? pero vejigo que eres duro como guásima...-le chilló la vieja sin acercarsele mucho. Me acerqué despacito a tocarlo,porque no se movía.De un salto se puso de pie,me miró fijo a los ojos y me dijo: - Tú eres una metía y vas a ser muy desgraciá si sigues así. Se paró salió caminando hacia el monte y todos nosotros tiesos como palo de escoba,escuchando sus pasos perderse en la espesa neblina de la madrugada. Quedamos tan impresionados que hasta ahi llegó el guateque.En cuanto amaneció cogimos los bueyes de regreso al cmpamento.Ese día era domingo y no había ningún guía que apareciera. Todo el camino de vuelta fuimos callados, fumando y tomando agua. Llegamos al campamento y ninguno dijo nada tampoco. El lunes Raciel no vino. El martes,el miércoles y nada, no apareció. El jueves me dieron deseos de ir al baño en la noche, y fui. Mil veces nos habían dicho que orinaramos en una lata que estaba al final del pasillo, que no salieramos. Solita y con un candilito que poníamos en la puerta por si alguna necesidad de salir se presentaba. no llegué al baño, me agaché ahi mismo,cerca del patio. Había tomado mucho cocimiento para los catarros. Cuando sentí aquel olor raro a pescados y el calor de un aliento casi en mis nalgas. No me atreví a pararme, a darme la vuelta ni a nada. Cerré los ojos para escuchar mejor. Aquello me empujó y me fui de cabeza sobre el candilito, que con suerte al darse vuelta cayó en la tierra que yo había humedecido si no me quema al menos la ropa...y Vi un bulto negro moverse en el aire, como un aura tiñosa o cualquier pajarraco enorme. Me arrastré al campamento. Me metí en aquella litera de sacos amarrados con los pantalones abajo todavía, me enrollé en mi frazadita y así amanecí. Muda. Nunca más vimos a Raciel. Nunca más me metí a pendenciar las nocturnidades de la gente y menos en el campo, en la oscuridad y en su espacio. Tuve varias Zafras cafetaleras más, recogí fongos en las BET y hasta hice un servicio Social en la llanura Avileña. Pero el respeto que le tengo al monte lo mantengo hasta hoy.

viernes 16 de diciembre de 2011

Detectives, sicopatas y mala ortografía

A los 13 años me hice mi primer Chismografo. Era la chea del grupo: todas mis amigas ya tenían dos y tres libretas llenas. Yo tenía exclusivamente las libretas de la escuela así que no podía sacrificar ninguna sin que mi mamá se diera cuenta. Así que me conseguí unas 40 hojas blancas en el trabajo de mi mamá (era secretaria), las doblé, les puse una cartulina por fuera, las presillé y le puse un forro de periódico.Se supone que los chismografos eran privados.Ni mi mamá lo podía leer. La primera hoja la llené de dibujos de corazones y flores a color, pegué fotos de cantantes de moda que salían en la Revista Somos Jóvenes y escribí en letras rojas rayadas de Azul:"Te invito a llenarlo" . La Segunda página era la más importante. en ella se escribían unas 40 ó 60 preguntas que estaban ya creadas de hacía tiempo....No sé,debería dedicarme a estudiar el orígen del Chismografo antes de seguir... una las enriquecía o adornaba según lo que quisiera saber de los demás, y fundamentalmente de lo que los demás pensaban de una. La Primera persona en llenarlo debía ser tu mejor amiga o sería tremendo chisme formado entre las muchachitas de la escuela y el barrio....La segunda persona debía ser alguien mayor. No una mamá. Alguien mayor, como del PRE que ya sabian más que nosotras y escribían en "clave", así como que ya habían leído anatomía o habían llegado más allá de un besito con su novio! Después ya era cuestión de soltarlo en el aula y que las compañeras lo llenaran. El problema es que leían lo que las anteriores ponían y se podían formar tremendas peleas y picuencias!!! Gentes peleadas. Parejitas desarmadas. Los varones chismoseaban, nunca escribían nada porque eso era cosa de mujeres, pero leían las intimidades y confesiones para saber cual era la más loca, la que estaba puesta para ellos o la que se dejaba tocar la nalga por su novio. Tenían que contestar el mismo orden que las preguntas, enumerar las respuestas...Así que iban a la segunda hoja de la libreta miraban la pregunta, hojeaban a ver las respuestas de las demás y regresaban a su hoja. La Libreta-chismografo tenía corta vida por el desperille juvenil hojeando!!!! Tuve confesiones de gente hasta de 20 años. Fue un éxito aquel chismografo porque las hojas eran más resistentes que las de las libretas corrientes. Porque le puse flores dentro. Porque la última pregunta era: 60- Escribirías tu verso favorito? Y como todas nos creíamos poetas tuve muchos versitos para armar mi libreta de poemas que fue el segundo paaso para entrar al club de las chiquitas semipopulares en el aula. Al año siguiente ya era una experta en inventar preguntas.Una vecinita que era tres años mayor que yo me pidió que le redactara 40 preguntas...las 20 primeras eran repetidas: Dime tu nombre,edad,color favorito, perfume favorito, cantante favorito,canción favorita...y otros favoritos. Comenzó a sugerirme preguntas pero que yo debía redactarlas de manera que no pareciera que preguntaba lo que preguntaba....Sicopateo sabroso se llama eso. Cuando terminé su cuestionario me sentía más pendenciera que Carmina mi vecina, más retorcida que la mala de la novela y más inteligente que todas las tarajayuas de la universidad donde estudiaba mi vecina. Así que tuve la idea de hacer uno parecido,pero con preguntas cercanas a la edad de mis amigas y de las novias de los niños que nos gustaban en mi grupito. Así se formó tremenda tronco de pelea entre Misaida y Maidita por Luis el negro....Se desmoñaron y me hicieron trizas la libretica....para esa altura ya era libreta, ya mi mamá sabía, ya me había registrado como buena mamá que está atenta de los pasos de su hija adolescente... y me corregía la ortografía por minuto!!! En mi casa está guardado el primer chismografo. Mi madre lo cuida mucho y se rie con él. No se lo enseña a nadie. Es mío y tiene información confidencial y mentiras muy adornadas.

miércoles 12 de octubre de 2011

Amor

Adriana la vió venir y no se movió. Pensó que era el saludo de vecina de siempre. Pero Evelyn traía la mirada del dolor. Había mucha gente en la calle y Adriana pensó en el escándalo, en su padre enterándose antes que ella pudiera inventar un cuento de niña consentida, en su madre queriendo cambiarla de escuela, en las vecinas señalandola con el dedo, en Guille ... A Evelyn le costaba caminar. La barriga de 8 meses le pesaba lo suficiente. Llevaba 25 años de su vida soñando con tener ese bebé y ahora tenía que hacer todo por garantizarle un hogar. Las dos quedaron de frente. Se miraron en silencio. Pasaron los segundos hasta que Evelyn habló bajito, despacio y muy tranquila. - De verdad estás tan enamorada? Tú dime si lo amas tanto pero tanto que vale la pena que yo me quite del medio con mi hijo y me olvide de los años que llevo casada con Guillermo... porque lo hago si realmente lo vas a hacer tan feliz. Pero si es un capricho más de la niña hermosa del barrio debes entender que no te lo voy a permitir. Adriana cubrió su cara en un gesto de vergüenza. Dió dos pasos atrás y salió corriendo hacia su casa. Buscó entre sus libretas la carta que llevaba escribiéndole a Guille por más de una semana. "Guille: Yo quiero que me quieras como quieres a Evelyn...